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La Regla de Oro: El poder de la empatía y generosidad

¿Has escuchado hablar alguna vez sobre el dicho «no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran«? Esta máxima, con algunas variaciones, es considerada por muchos como la regla de oro. Entonces, acompáñanos a conocer esta regla que ha regido por siglos a la humanidad, sin importar las creencias o la ubicación geográfica.

El poder transformador de la Regla de Oro

La Regla de Oro es un principio ético que se encuentra en muchas tradiciones y filosofías. Y, establece que debemos tratar a los demás como nos gustaría ser tratados a nosotros mismos. De hecho, se considera una guía moral que enfatiza la importancia de la empatía, el respeto y la consideración hacia los demás. La Regla de Oro se puede encontrar en diferentes formas en diversas culturas y religiones.

La forma más corriente y espontánea es entonces la expresada como regla de empatia, la que exhorta a ponerse en el lugar del otro y a tratarle como un sujeto con deseos, necesidades y temores similares a los míos.

Belén Altuna

Por ejemplo, en el cristianismo, Jesús enseñó: «Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes» (Mateo 7:12) . En el hinduismo se dice: «Esta es la suma del deber: no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti» (Mahabharata 5, 1517). En el budismo, se expresa como: «No trates a los demás de manera que a ti mismo te parezca dañino» (El Budda, Udana-Varga 5.18). Y así, podríamos encontrar en casi todas (sino todas) las religiones del mundo, una variación de esta regla.

regla de oro
Foto por formulario PxHere

La esencia de la Regla de Oro radica en la reciprocidad y la consideración hacia los demás. Se trata de tratar a los demás con amabilidad, compasión, respeto y justicia, reconociendo que también deseamos recibir esas mismas actitudes y tratos por parte de los demás. La Regla de Oro puede ser aplicada en diferentes situaciones, tanto en las interacciones personales como en las decisiones y acciones que tomamos en la sociedad. De igual manera, nos insta a considerar cómo nuestras palabras y acciones pueden afectar a los demás y a actuar de manera que promueva el bienestar y el respeto mutuo.

La regla de oro: innata humanidad

La acertividad de la regla de oro va de la mano junto con su simplicidad. El solo hecho de no hacerle a alguien lo que no quisiéramos que nos hicieran a nosotros, crea las bases fundacionales para un camino a seguir, orientado en la capacidad humana más basica pero formidable: su voluntad. Incluso, acompañándonos desde los mismos inicios de la humanidad, sin que supiesemos que se encontraba ahí. Pues, como se ha mencionado antes, esta regla emana desde el mismo ser, cuya voluntad lo hace humano y lo hace consciente del bien o mal que es capaz de hacer.

Lo que la regla de oro nos sugiere es que usemos el intercambio de roles (role reversal) entre yo y el otro como procedimiento para comprender y decidir lo que debemos hacer o no en una situación dada (…)

Belén Altuna

Sin embargo, no hablamos aquí sobre las consecuencias que pudieses sufrir si le haces daño a otro. Ni tampoco, sobre obrar bien para que te vaya bien. Hablamos de lo más intrínseco en el ser humano, y es simplemente evitarle el mal a los demas como quisieramos evitarlo hacia nosotros. Es decir, se trata de vernos reflejados en los demas.

regla de oro
U3190523, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Entre sabios y filósofos

Confucio, filósofo chino que enfatizó la importancia de la reciprocidad y el trato justo en las relaciones humanas. Su enseñanza de la «reciprocidad recta» se puede considerar una variante de la Regla de Oro.

Es el máximo de benevolencia amable el no hacerles a los demás lo que no quisieras que ellos hicieran contigo.

Confucio, Analects XV.24

Immanuel Kant, filósofo alemán conocido por su ética deontológica. Kant formuló el principio de el «imperativo categórico», que establece que debemos actuar de manera que la máxima de nuestra acción pueda convertirse en una ley universal, evitando tratar a los demás meramente como medios.

Obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre al mismo tiempo como principio de una legislación universal.

Immanuel Kant. Crítica de la razón practica. Libro I, Capítulo I. Ley fundamental de la razón práctica pura.

John Stuart Mill, filósofo británico defensor del utilitarismo. Aunque Mill no se refirió directamente a la Regla de Oro, su enfoque ético de buscar la mayor felicidad para el mayor número de personas comparte similitudes con el principio de tratar a los demás como nos gustaría ser tratados.

(…) Se establece la no compatibilidad de la regla de oro, como un principio religioso,con el utilitarismo de Mill. Esto debido al rechazo de Mill por las religiones sobrenaturales, puesto que estas ofrecen recompensas y castigos en una vida posterior a la muerte. En cambio, una lectura secular nos permite establecer una compatibilidad con el utilitarismo de Mill, pues el principio de mayor felicidad puede ser el principio primero al que la regla de oro complementaría.

Elvis Hernández Neme

Mahatma Gandhi, líder político y espiritual indio que promovió la no violencia y la resistencia pacífica. Gandhi hizo hincapié en la importancia de tratar a los demás con amor y compasión, siguiendo el principio de ahimsa (no violencia) como una guía para la vida.

Te ofrezco la paz. Ofrezco amor. Te ofrezco amistad. Veo tu belleza. Escucho tus necesidades. Siento tus sentimientos.

Mahatma Gandhi

regla de oro
Imagen de WikiImages en Pixabay

Friedrich Nietzsche, filósofo alemán conocido por su crítica a la moral tradicional. Nietzsche argumentó que la Regla de Oro puede ser un obstáculo para la realización individual, ya que puede restringir la expresión del individuo y fomentar la mediocridad.

Un faro de humanidad

Los anteriores fueron solo unos pocos ejemplos de filósofos y pensadores que han abordado temas relacionados con la regla de oro o principios éticos similares. Sus perspectivas pueden variar, pero en general, todos ellos reconocieron la importancia de la consideración y el trato justo hacia los demás en la búsqueda de una sociedad más armoniosa.

Somos conscientes de las falencias que mencionan algunos en lo que respecta a la regla de oro y su eficiente aplicación en el día a día, o con cualquier persona. Sin embargo, nuestra idea con este artículo es la de recordar (a quienes hayan olvidado), o mostrar (a quienes no la conocen) lo importante que es y ha sido esta regla para las relaciones humanas.

En realidad, la Regla de Oro sólo puede funcionar al aplicarla a una moralidad racional, a la moralidad Objetivista: tú no te sacrificas a otros y no esperas que otros se sacrifiquen por ti.

Ayn Rand

Hemos llegado al final en este artículo sobre la regla de oro. Aunque nos gustaría abordar toda la historia asi como las diferentes visiones que se han desarrollado y estudiado alrededor de esta máxima, se nos hace imposible debido a la vastedad de los mismos. Sin embargo, esperamos que este artículo haya brindado una visión general de esta máxima y su importancia en diversas culturas y sistemas éticos. A lo largo de la historia, esta regla ha servido como una guía moral fundamental, recordándonos tratar a los demás con respeto, empatía y consideración. No olvides compartir el artículo en tus redes sociales.

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