Aunque hoy usamos Internet para chatear, comprar o ver videos, su origen no tuvo nada que ver con el entretenimiento. A finales de los años 60, en plena Guerra Fría, el gobierno de Estados Unidos buscaba una manera de mantener la comunicación entre sus bases militares en caso de un ataque nuclear.
Sin embargo, el miedo a un ataque no fué el único incentivo. Sino también el planteamiento de la poca fiabilidad de los nodos de conmutación que permitían la transmisión segura de comunicación.
En 1961, Leonard Kleinrock publicó la teoría de conmutación de paquetes desde su puesto en el MIT. Se basaba en que toda la información que salía de un dispositivo se troceaba en bloques para facilitar su transmisión. A estos bloques los llamó paquetes (…)
Así nació ARPANET, una red experimental creada por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) del Departamento de Defensa. Su objetivo era simple pero revolucionario: que varias computadoras pudieran comunicarse sin depender de un solo centro, de modo que si una parte de la red caía, el resto siguiera funcionando.
El primer mensaje enviado fue entre la Universidad de California (UCLA) y el Instituto de Investigación de Stanford. Querían escribir “LOGIN”, pero el sistema se cayó después de las dos primeras letras. Así que, el primer mensaje de Internet fue solo “LO”.
En los años 70, dos científicos, Vinton Cerf y Robert Kahn, desarrollaron el protocolo TCP/IP, un sistema que permitía que redes diferentes pudieran comunicarse entre sí. Gracias a este avance, el 1 de enero de 1983 se adoptó oficialmente el TCP/IP, marcando el nacimiento técnico del Internet moderno. Fue el momento en que las distintas redes del mundo comenzaron a conectarse en una sola red global.
Este avance fue tan importante que, décadas después, Cerf y Kahn serían conocidos como los “padres de Internet”.
Durante los años 80, Internet se expandió rápidamente en el ámbito académico. La National Science Foundation (NSF) creó la red NSFNET, que conectaba universidades y centros de investigación de Estados Unidos. En 1984, se introdujo el sistema de nombres de dominio, que permitió el uso de direcciones como .com, .org, .edu, entre otras. Esto facilitó el crecimiento de la red, que hasta entonces solo usaba códigos numéricos. Aunque Internet seguía siendo una herramienta técnica, ya se estaban sentando las bases para lo que pronto sería una revolución global.
El gran salto llegó en 1989, cuando el científico británico Tim Berners-Lee, trabajando en el CERN (Suiza), propuso un sistema que permitiría compartir información de manera más sencilla: la World Wide Web (WWW). Este invento combinó tres elementos clave: HTML (lenguaje de marcado), HTTP (protocolo de transferencia), URL (direcciones web). En 1991, la Web se abrió al público. Y lo que antes era una red de científicos, se convirtió en un universo digital accesible para todos.
El término “Internet” viene de “interconnected networks” (redes interconectadas).
Durante los 90, Internet dejó de ser un experimento académico para convertirse en un fenómeno global. Nacieron los primeros navegadores como Mosaic que luego pasó a ser Netscape. Se popularizaron los correos electrónicos. Surgieron las primeras páginas web comerciales y los buscadores (como Yahoo! y más tarde Google). Fue la década en que Internet empezó a entrar en los hogares. Los módems sonaban, las páginas cargaban lento, pero el mundo estaba cambiando para siempre.
Con el nuevo milenio, internet se volvió parte de la vida diaria. Llegaron las redes sociales (MySpace, Facebook, Twitter), el comercio electrónico y los teléfonos inteligentes, que terminaron por integrar Internet en cada aspecto de la vida moderna. Hoy, la red conecta a más de 5 mil millones de personas en el planeta. Lo que comenzó como un proyecto militar se transformó en una herramienta de comunicación, educación y cultura sin precedentes.
¿Qué te parece la historia del origen del internet? Aunque tiene sus puntos negativos, seguramente pensarás como nosotros; el internet es una herramienta fundamental para nuestro día a día. Y todo depende de como lo usemos. De igual manera, aprovechamos para agradecer a todos aquellos que han colaborado con el surgimiento del internet hasta lo que es a día de hoy, ya que, sin el internet, se nos haría más dificil observar el bosque entero.
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