El experimento del Daily Mail: ¿Revela una inesperada brecha de empatía?
- Pedro Pérez
¿A quién ayudarías primero si los vieras solos en un parque: a una niña de 6 años, a un niño de 6 años, a un perro o a un gato? En este artículo hablaremos de un experimento social llevado a cabo por el reconocido periódico inglés Daily Mail, donde nos plantea un análisis interesante sobre la “brecha de empatía”:
Llevado a cabo en agosto del año 2016, en el Washington Square Park de Manhattan a mediodía. Dejaron a dos niños; un niño y una niña, ambos de 6 años de edad, como también a un perro y un gato. Tanto los niños como los animales estaban siendo custodiados a la vez que filmados en secreto. ¿El objetivo del experimento? Cuánto tiempo pasaría antes de que los cuatro fuesen rescatados por un extraño y quién lo sería primero.
Aquí se revela la brecha de empatía
El proceso del rescate
Lo primero que resalta el medio, es que todas las personas que se detuvieron para ayudar fueron mujeres.
Carly, la niña de 6 años fue rescatada primero, solo al haber transcurrido 3 minutos desde que se inició el experimento. Una vez la mujer se acercó a socorrer a la niña y confirmar lo que le sucedía, le preguntó si sabía su número de teléfono. Y luego sacó su celular para llamar a su mamá, mientras el equipo del Daily Mail se le acercaba y le explicaba que todo era un experimento.
«Quizás tenía mi radar de mamá encendido«, dijo la mujer.
El segundo en ser rescatado, nos narra el Daily Mail, fue Charlie el pug, un perro rescatado. Este se encontraba caminando solo con su correa y duró aproximadamente 4 minutos y 36 segundos cuando una mujer se detuvo para ver si tenía dueño.
«Simplemente parecía perdido y asustado«, fue lo que dijo la mujer que se detuvo a rescatar al perro. Y agregó que, de ver a un niño, también haría lo mismo.
El tercer sujeto del experimento en ser rescatado fue la “Señora Parberry”, la gata. Fue dejada en medio de la acera del parque dentro de un transportín para evitar que se escapara (porque de otro modo, la gata sería la única que no esperaría a que la rescataran para irse).
El equipo del medio inglés, sugiere que debido a que se encontraba en el transportin, pudiese haber sido la razón por la que se tardó tanto en que alguien se detuviese. Sin embargo, solo fueron necesarios 10 minutos y 17 segundos de espera para que alguien se detuviera a socorrer a la señora parberry.
«Cuando vi el transportín con un animal dentro, me sentí muy molesta», dijo.
Ya rescataron a la niña, al perro y al gato, pero ¿y el niño?
El niño ignorado: ¿Brecha de Empatía?
El experimento finaliza con una reflexión social. Sam, el niño de seis años que participó en el experimento, no fue abordado ni una sola vez después de 45 minutos. Por lo que, el experimento se tuvo que detener.
¿La razón de que nadie se acercara a ayudar a Sam? El daily mail nos relata que, aunque algunos podrían decir que los niños pequeños pueden parecer amenazantes, Sam estaba sentado con las piernas cruzadas en el bordillo, con aspecto confundido. En un momento, incluso comenzó a pedir ayuda, pero fue ignorado. Mientras que la madre del niño (claro que estaría ahí velando por la integridad de su hijo, después de todo, es su madre), al ser entrevistada, respondió:
«No me sorprende que la gente no se detenga. Esto es Nueva York. Está muy concurrido. Todo el mundo está inmerso en sus pensamientos y conversaciones telefónicas y así sucede».
from PxHere
¿Qué nos revela el experimento sobre la empatía?
Este experimento nos plantea varias cosas. Pero en principio, hay una que más quisiéramos resaltar, y no como una crítica ni mucho menos un ataque, sino más bien como una reflexión como individuos pertenecientes a una sociedad. Confirma (o al menos sugiere fuertemente) lo que muchas veces se intuye: que la vulnerabilidad percibida y la disposición a ayudar no son iguales para todos. La diferencia en la reacción hacia la niña, los animales y, sobre todo, la falta de reacción hacia el niño, es un dato importante. Esto es a lo que se le llama brecha de empatía.
La brecha de empatía en contexto
La falta de ayuda a Sam podría indicar una menor percepción de vulnerabilidad o una expectativa de mayor autosuficiencia en los niños varones, incluso a una edad tan temprana. Esto estaría en línea con cómo la sociedad a menudo espera que los hombres sean más resilientes o menos propensos a necesitar ayuda, lo que crea una «brecha de empatía» hacia las necesidades de los hombres en ciertos contextos.
El sufrimiento masculino resulta más difícil de apreciar que el femenino, lo que lleva a desequilibrios en el modo de abordar social y políticamente los temas de género.
Sin embargo, hay factores a tomar en cuenta, como por ejemplo; el lugar y momento. Se realizó en un lugar específico (un parque concurrido de Nueva York) y con un número muy pequeño de «sujetos» (dos niños, dos animales). No se puede generalizar con total certeza que los resultados serían los mismos en otros contextos culturales, ciudades o con más participantes. “Nueva York es una ciudad ajetreada y la gente a menudo está absorta en sus propias preocupaciones”.
El experimento subraya cómo el entorno puede influir en la ayuda al prójimo, pero ¿es suficiente excusa para no ayudar a un niño de seis años?
Algunos aspectos a destacar del experimento
Ahora bien, existen algunos aspectos que podríamos destacar para tener una perspectiva más amplia de dicho experimento. Empecemos con el primer punto que resaltó el diario inglés. El medio resalta que «todas las personas que se detuvieron a auxiliar a los sujetos eran mujeres«. esto refuerza la idea de una posible brecha de empatía de género en la acción. Sin embargo, en otros estudios sobre ayuda en emergencias, los resultados sobre género pueden variar dependiendo del tipo de situación.
¿Por qué es importante resaltar esto? ¿Es que acaso los hombres no pasaban por ahí o que? El experimento en esencia plantea que las mujeres muestran mayor empatía activa o una mayor disposición a intervenir en situaciones donde se percibe vulnerabilidad, especialmente en el caso de una niña pequeña o animales. La frase «radar de mamá» utilizada por una de las rescatistas subraya una posible predisposición a la protección.
La respuesta a esto, se puede encontrar fácilmente en un contexto social histórico. A las mujeres se les ha socializado para ser cuidadoras y para expresar la empatía de manera más abierta. Esto podría traducirse en una mayor probabilidad de tomar la iniciativa en situaciones de aparente desamparo, en comparación con los hombres, a quienes la socialización podría empujar a ser menos «intervencionistas» o a mostrar la empatía de formas distintas.
O quizás, veámoslo de este modo; ¿que se percibe como más seguro tanto para una niña como para los ojos de los observadores que ven la escena sin un contexto y desde lejos: Una mujer desconocida acercándose a ayudar a una niña sola en un parque ó un hombre desconocido acercándose a ayudar a una niña sola en un parque?
Se podría decir que, tanto la interpretación de la situación, como del contexto general están ya moldeados por la sociedad mediante una percepción histórica de los roles de género. Y esto, sin caer en ningún tipo de crítica social a hombres o mujeres, solo basándonos en cómo la sociedad percibe ciertas situaciones.
¿Existe la brecha de empatía?
Podemos tener una idea o incluso leer de puño y letra del Daily Mail sobre lo que nos quieren transmitir. Luego, nosotros, el equipo de OAB, podemos, bien sea coincidir o ampliar la visión acerca de este experimento social. Y luego, tu, nuestro lector, puedes también tener una interpretación diferente. Y eso, es ciertamente lo que se busca. Quizás no hayan percepciones erróneas con respecto a esta situación, ya que, puede haber diferentes perspectivas que permitan dar una respuesta al desenlace del experimento.
De hecho, como antes mencionamos y también puedes coincidir, pueden haber otras situaciones con lugares, momentos y sujetos en los que la dinámica se desarrolle de una manera muy diferente. Sin embargo, algo que si queremos plantear en este artículo es un llamado a la reflexión sobre la brecha de empatía de género, en la que, en muchas situaciones, al hombre, por ser hombre, no se le permite colocarse en una situación en la que necesite ayuda.
Mucho se ha hablado de esto como para que nosotros tratemos aquí de crear un artículo científico ni mucho menos. Pero, también queremos contribuir al llamado para tomar más conciencia sobre este tema, y por eso quisimos hablar de este experimento social que nos parece bastante interesante y buen punto de comparación para exponer nuestro punto.
(…) La angustia masculina a menudo se pasa por alto, o se ve simplemente como un mala conducta, de modo que la angustia masculina es, en efecto, invisible (…)
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