Entre la suerte y la fortuna
- Gabriel Bonilla
Aunque suelen ser tratadas como sinónimos, la suerte y la fortuna son términos que se separan entre si de una forma bastante particular. A través de la historia ha existido una marcada diferencia entre ambas a los ojos de los intelectuales más importantes de todos los tiempos.
Es por lo anterior, que en este breve articulo intentare explicar de forma bastante breve la diferencia entre ambas, para que así puedas entender al fin por qué algunos tienen suerte y otros solo tienen suerte de nacer.
Suerte vs Fortuna una diferencia teórica y espiritual
Si eres un lector habitual de Observando Al Bosque, seguramente ya has leído nuestro artículo específicamente centrado en explicar qué es la fortuna y, si aún no lo has hecho, te invitamos a hacerlo. Sin embargo, a continuación, intentaremos explicarla de forma sencilla.
La suerte es vista por todos nosotros como algo que aparece para traernos cosas maravillosas ya que, sin importar si estamos hablando de un concurso, de buscar trabajo, de encontrar pareja o de que nos vaya bien con el dinero, hay personas que con solo intentar algo, incluso a veces sin esforzarse consiguen sus objetivos y a estas las vemos con personas con “mucha suerte”.
Mientras que aquellos que no tienen éxito en el azar, o que en todo momento se encuentran con problemas en su camino son vistos como personas con mala suerte, de ahí el dicho que mencionamos antes, “unos nacen con suerte y otros solo tienen suerte de nacer”.
Sin embargo, ¿es esto realmente así? ¿Es la suerte algo que proviene del azar y que no podemos cambiar de ninguna manera? La respuesta a estas preguntas, vista desde el punto de vista de muchos intelectuales como Nicolás Maquiavelo pareciera ser que sí, ya que la suerte es algo que nace con cada uno de nosotros, simplemente la tienes o no la tienes.
Ahora bien, significa esto que debes caer en la desesperanza y tirar todo a la basura si no eres de ese selecto grupo de personas con buena suerte? La respuesta a esta pregunta es claro que no, y es precisamente aquí en donde se encuentra la diferencia entre la suerte y la fortuna, ya que el hecho de que no hayas nacido con buena suerte, no significa que tengas mala fortuna.
Y es que, si seguimos nuevamente a Maquiavelo, rápidamente entenderemos que la fortuna y la suerte no tienen nada que ver la una con la otra, ya que como vimos en nuestro artículo sobre la fortuna, esta proviene de los dioses y depende de nosotros forjarla.
Siendo esto así, es importante tener claro que la fortuna al ser una diosa solamente sonríe a los seres virtuosos aquellos que no solamente se detienen a esperar recibir regalos del cielo, sino que por el contrario, labran el camino para que las cosas buenas se presenten ante ellos y logran doblegarla.
Maquiavelo es claro al señalar que la fortuna solo favorece a aquellos seres que son atrevidos, quienes ante cualquier situación no solo se quedan con los brazos cruzados, sino que exigen a partir de sus propios talentos y virtudes todas las cosas que merecen, logrando doblegar a la diosa fortuna quien sintiendo gran agrado por aquellos que son osados decide favorecerlos.
La suerte nace contigo, la fortuna la construyes tú
En conclusión, mientras que la suerte es un regalo que proviene de los dioses o de cualquier entidad suprior que gobierna el universo, la cual es otorgada a unos pocos seres sobre la tierra, la fortuna es la manifestación del ejercicio personal de la virtud, del trabajar para conseguir las cosas.
Así que, la próxima vez que pienses que hay gente que nace con suerte, mientras otros solo tenemos la suerte de nacer, no olvides que aun si no has nacido con suerte, puedes conseguir buena fortuna con tu propio trabajo, ya que los dioses siempre sonríen a los seres virtuosos.
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