4.- Hércules, el más grande de los héroes griego

4.- Hércules, el más grande de los héroes griego

4.- Hércules, el más grande de los héroes griegos

Para finalizar con la fantástica historia de los trabajos que tuvo que cumplir Hércules, hoy te presentaremos los últimos 3, unos de los más complicados a los que el héroe tuvo que enfrentarse. Pero antes, si no conoces los primeros trabajos, aquí podrás verlos en el artículo anterior

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10.- Robar las Vacas de Gerión

El décimo trabajo asignado por Euriseo a Hércules, consistía en robar unas vacas rojizas que eran propiedad de Gerión, un gigante que habitaba en la isla de Eritia, el cual “tenía la corpulencia de tres hombres juntos, fundidos en uno por la cintura, pero separados en tres a partir de los flancos y los muslos.”

Apolodoro. Biblioteca Mitológica. II Libro, apartado 2.5.10.

Se cuenta que además, el gigante tenía un perro de dos cabezas llamado Ortro, quien junto al pastor Euritión se encargaban de cuidar el ganado. Sin embargo, ninguno de los dos fue rival para Hércules, quien los mató y robó las vacas. Al enterarse de esto, Gerión corrió a enfrentar a Hércules, pero cayó luego de que le disparara una de las flechas bañadas con el veneno de la Hidra de Lerna.

Al llevar las vacas ante Euristeo, éste quiso de nuevo ofrecer un sacrificio a Hera, quien en esa ocasión aceptó la ofrenda.

En éste punto, es importante aclarar que a pesar de que la tradición más extendida plantea que le fueron impuestos doce trabajos desde un inicio. De hecho, hay otras que sugieren que solo habían sido diez, pero influenciado por Hera, Euristeo proclamó que el trabajo de la Hidra no contaba (por haber recibido la ayuda de Yolao). Y tampoco el de los Establos de Augias (por buscar otra recompensa), y por ello añadió dos trabajos más.

11.- Robar las Manzanas Doradas de las Hespérides

Como uno de los nuevos trabajos que se le asignaron a Hércules, Euristeo le encomendó encontrar el legendario Jardín de las Hespérides, en el cual se decía que había árboles que daban manzanas de oro, y traer éstos frutos como muestra de haber completado realmente el trabajo. Tales manzanas habían sido dadas por Gea la Diosa que personificaba la Tierra, como regalo de bodas a Zeus y Hera.

Sin embargo, Hércules se encontró con dos dificultades para completar ésta tarea, la primera era que se desconocía completamente la ubicación del jardín. Además, las leyendas apuntaban a que aun cuando lo encontrara, no le sería tan fácil burlar a los guardianes de las manzanas doradas.

“Las vigilaba un dragón inmortal, hijo de Tifón y Equidna, con cien cabezas; utilizaba voces diversas y cambiantes. Junto con él vigilaban a las Hespérides Egle, Eritia, Hesperia y Aretusa.”

Apolodoro. Biblioteca Mitológica. II Libro, apartado 2.5.11.

Sin embargo, Hércules no desistiría en su labor, por lo que decidió a buscar primero la ubicación del jardín. Siguiendo los consejos de las ninfas, se dirigió a atrapar e Nereo, Dios de las Olas, el cual se decía que conocía la información que necesitaba. Pese a que tenía la habilidad de cambiar de formas para evadir su captura, Hércules consiguió someterlo y conseguir que le dijera como llegar a su destino.

Hércules con el rumbo claro

Conociendo el rumbo que debía seguir, Hércules atravesó Libia con el fin de llegar a la ubicación del jardín. Pero en su camino se topó con Anteo, hijo de Poseidón y Gea, el cual mataba a todos los extranjeros que pasaban por sus dominios, ya que se había propuesto erigir un templo en honor a su padre con los cráneos de sus víctimas.

Hasta ése momento nadie había logrado derrotar a Anteo, ya que cada vez que tocaba la Tierra, Gea lo revitalizaba, por lo cual era prácticamente invencible. Durante su lucha con Hércules, éste consiguió derribarlo tres veces, pero cada vez que lo hacía recuperaba sus fuerzas. Al darse cuenta de eso, Hércules lo levantó del piso y lo estranguló hasta matarlo, poniendo fin a Anteo y al monstruoso templo que buscaba edificar.

Continuando su viaje, Hércules llegó por fin al jardín. Sin embargo, existen dos versiones que difieren en la manera en la que se completó el trabajo.

Primera versión: Hércules y Atlas

La versión más conocida del mito señala que Hércules acudió a donde el Titán Atlas, el cual era padre de las Hespérides, para solicitar su ayuda. Atlas era uno de los Titanes más poderosos, y luego de la Titanomaquia (la lucha entre los Titanes y sus descendientes los Olímpicos) había sido condenado por Zeus a cargar eternamente sobre sus hombros con el peso de los cielos.

Para permitir que Atlas consiguiera las Manzanas Doradas, Hércules debió tomar su puesto, cargando el mismo el peso de los cielos. Sin embargo, a su regreso Atlas le dijo que no aceptaría de nuevo el castigo impuesto por Zeus, que en su lugar lo dejaría y como agradecimiento el mismo le entregaría a Euristeo las manzanas.

Decidido a no dejarse engañar por el Titán, Hércules le dijo que aceptaba su decisión, pero le pidió que levantara por un momento los cielos para acomodar su capa y colocarse una almohada sobre la espalda. Y cuando Atlas tomó de nuevo su lugar, Hércules agarró las manzanas y se fue de allí, dejándolo de nuevo en su condena.

atlas

Segunda versión: Hércules vs Ladón

La otra versión, sugiere que Hércules acabó con la vida de Ladón (el cual era el nombre del dragón), consiguió derrotar a las Hespérides y tomar las manzanas. Además, indica que el dragón fue enviado originalmente por Hera al jardín ya que desconfiaba de las Hespérides, y en agradecimiento a la labor de guardián que había ejercido, la Diosa ascendió sus restos al cielo y creó la Constelación del Dragón.

Al llevar las manzanas ante Euristeo, el Rey decidió regalárselas a Hércules, quien a su vez se las ofreció a Atenea, la cual las llevó de regreso al Jardín de las Hespérides, ya que las manzanas no debían estar en otro sitio.

Por otra parte puede que las Manzanas Doradas resulten familiares, ya que nos hemos referido a ellas en otro Artículo, en el cual mencionábamos que Eris la Diosa de la Discordia, arrojó una de éstas frutas en la mesa del banquete de la boda de Tetis y Peleo, para causar conflicto entre Afrodita, Hera y Atenea. Sin aún no has leído ésa historia te invitamos a que lo hagas, entrando aquí.

12.- Capturar a Cerbero y Sacarlo del Inframundo

El último de los trabajo de Hércules consistió en someter y presentar ante Euristeo a Cerbero, el Gran Perro propiedad de Hades el Dios del Inframundo. Cerbero resguardaba el Reino de los Muertos, y se encargaba de que las almas de quienes habían perecido no pudieran escapar, al mismo tiempo que alejaba a los vivos.

Cerbero no solo poseía un tamaño monstruoso, sino que también tenía tres cabezas y su cola era una serpiente venenosa. Y al igual que el León de Nemea, la Hidra de Lerna, Ortro el Perro que cuidaba el ganado de Gerión y Ladón el Dragón que cuidaba el Jardín de las Hespérides (y muchos otros de los más poderosos monstruos griegos), era hijo de Equidna y Tifón.

Para llegar al Inframundo, Hércules contó con la ayuda de Atenea y de Hermes el Mensajero de los Dioses, quienes lo condujeron a una de las entradas al Reino de los Muertos, ubicada en Ténaro, al Sur del Peloponeso. En su viaje a través de los Dominios de Hades, Hércules liberó a Teseo, y se presentó luego ante Hades.

Al igual que muchas otras leyendas, lo ocurrido en el Inframundo cuenta con al menos dos versiones. Según la primera, Hades concedió el permiso de capturar a Cerbero con la condición de que éste no podía ser lastimado. Por esta razón, Hércules le habló amablemente a la criatura, y siendo la primera vez que era tratado así, Cerbero acompañó dócilmente a Hércules.

En otra versión, la condición impuesta por Hades consistía en que no podía usar ninguna arma. Por lo cual Hércules se enfrentó a Cerbero solo con sus manos, logrando someterlo con su fuerza, y protegiéndose de la serpiente venenosa que éste tenía por cola gracias a la capa hecha con la piel del León de Nemea.

¿Qué pasó luego?

Luego de domar a Cerbero y presentarlo ante Euristeo, Hércules lo regresó de nuevo al Inframundo. Habiendo completado los trabajos que se le habían impuesto, consiguió expiar su culpa por la muerte de su esposa e hijos.

En algunas versiones, Hércules solo mató a sus hijos, pero aun habiendo completado los trabajos, no podía ver a su esposa Megara ya que le recordaba lo que había hecho, por lo cual la entrega como esposa a su compañero Yolao.

De ésta manera, concluye la historia de los Doce Trabajos de Hércules. Sin embargo, aún quedan varias aventuras del Héroe Griego que merecen ser contadas. Por lo que te invitamos a leer el final de las aventuras de el gran héroe Hércules .

Y nunca olvides que no solo debes mirar a un árbol, debes permanecer Observando Al Bosque.

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